Las tres erres (3R) es una regla para cuidar
el medio ambiente, específicamente para reducir el
volumen de residuos o basura generada. En pocas palabras, las 3R te ayudan a tirar menos basura,
ahorrar dinero y ser un consumidor más responsable, así
reduciendo tu huella de carbono. Y lo mejor de todo es que es muy fácil de
seguir, ya que sólo tiene tres pasos: reducir, reutilizar y reciclar.
Regla de las 3r: reducir
Cuando
hablamos de reducir lo
que estamos diciendo es que se debe tratar de reducir o simplificar el consumo
de los productos directos, o sea, todo aquello que se compra y se consume, ya
que esto tiene una relación directa con los desperdicios, a la vez que también
la tiene con nuestro bolsillo. Por ejemplo, en vez de comprar 6 botellas
pequeñas de una bebida, se puede conseguir una o dos grandes, teniendo el mismo
producto, pero menos envases sobre los que preocuparse.
Regla
de las 3r: reutilizar
Al
decir reutilizar,
nos estamos refiriendo a poder volver a utilizar las cosas y darles la mayor
utilidad posible antes de que llegue la hora de deshacernos de ellas.
Esta
tarea suele ser la que menos atención recibe y es una de las más importantes,
que también ayuda mucho la economía
en casa.
Regla
de las 3r: reciclar
La
última de las tareas es la de reciclar,
que consiste en el proceso de someter los materiales a un proceso en el cual se
puedan volver a utilizar, reduciendo de forma verdaderamente significativa la
utilización de nuevos materiales, y con ello, más basura en un futuro.
Las
sociedades del mundo siempre han producido residuos, pero es ahora, en la
sociedad de consumo, cuando el volumen de las basuras ha crecido de forma
desorbitada. Además, se ha incrementado su toxicidad hasta convertirse en un
gravísimo problema. Estamos inmersos en la cultura del usar y tirar, y en la
basura de cada día están los recursos que dentro de poco echaremos en falta.
Cada ciudadano genera por término medio 1kg. de basura al día, lo que da 365
kg. por persona al año, y a su vez 40.150.000.000 kg. al año en México. Esta
basura doméstica va a parar a vertederos, barrancas, a la calle y a veces a
incineradoras. Buena parte de esa basura, el 60% del volumen, lo constituyen
envases y embalajes, en su mayoría de un solo uso, normalmente fabricados a
partir de materias primas no renovables, o que aun siendo renovables se están
explotando a un ritmo superior al de su regeneración (p. Ej. La madera para la
fabricación de celulosa), y difícilmente reciclables una vez se han utilizado.
A
lo anterior tenemos que añadir que en el hogar también se producen residuos
derivados de pinturas, disolventes, insecticidas, productos de limpieza. Toda
esta basura puede ser llevada a vertederos, pero ocupa mucho terreno y
contamina suelos y aguas. Incinerarla tampoco es la solución, pues se emiten
contaminantes atmosféricos y se producen cenizas y escorias muy tóxicas. Se
trata, en definitiva, de que pongamos en práctica la consigna de las tres
erres, Reducir, Reutilizar y Reciclar, en este orden de importancia.
A continuación les presentamos un video sobre "La regla de las tres erres":
A continuación les presentamos un video sobre "La regla de las tres erres":

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